martes, 22 de septiembre de 2026

“El Infierno” está muy cerca del “Nombre de Dios”, apenas tres kilómetros.

 

El infierno es el lugar, donde después de la muerte, se considera que los condenados son sometidos a un castigo eterno. Aunque no se trate de un lugar físico, la mayoría de las representaciones lo sitúan en el mundo subterráneo.

En el municipio tinerfeño de Tegueste existe un pequeño caserío con esta denominación.  Aparece por primera vez como entidad de población en el nomenclátor de 1910, con 16 viviendas habitadas y 88 pobladores.

Se sitúa en el valle de El Socorro, a los pies de la montaña de La Caldera y junto al barranco del Mulato. A diferencia de otras localidades del término, o incluso del conjunto municipal, que ha quintuplicado su población desde comienzos del siglo XX, El Infierno registra un crecimiento poco significativo, ya que en 2023 apenas contaba con 109 habitantes. A lo largo de poco más de un siglo, ha experimentado ligeras oscilaciones, alcanzando los 187 pobladores (en 47 viviendas) en 1970.

Esta denominación, realmente chocante,  da lugar a que aparezcan en las redes   titulares como:

“Venta de terrenos y viviendas en El Infierno”

“Carrera de Montaña de El Infierno”

“Camino de El Infierno”

“Centro cultural El Lomo-El Infierno”

Una pregunta que surge irremediablemente es qué gentilicio tendrían sus habitantes de ser una entidad de mayor importancia ¿inferneros? ¿diablos? ¿diableses?. Por suerte o por desgracia nos quedaremos con las ganas de saberlo. Lo que provoca cierta perplejidad es que si quisiera ir de mi casa  a “ese” Infierno, en automóvil, apenas tardaría 25 minutos, pues nos separan unos 16 km.




Otra curiosidad que encontramos en este municipio reside en que, en contraposición al caserío del que hemos hablado anteriormente, el barranco más importante del término, que lo atraviesa casi longitudinalmente, se denomina “Agua de Dios”, aunque en su tramo inferior, en las proximidades de Tejina, cambia su nombre por “Milán”.

Pero no acaba aquí la cosa, a no mucha distancia de El Infierno (3,1 km.), en las proximidades de El Portezuelo, encontramos el caserío de Nombre de Dios. Se trata de una pequeña entidad, tradicionalmente la menos poblada del término, que aparece por primera vez en el nomenclátor de 1920, con apenas 21 habitantes. Curiosamente y como en el caso anterior, su población se ha mantenido prácticamente estabilizada en los últimos setenta años, apenas 54 residentes en 2024.



Por suerte, da mucha tranquilidad saber que si tengo que ir necesariamente a “El Infierno” primero he de pasar por las proximidades del Nombre de Dios.

 

José Solórzano Sánchez 

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