jueves, 21 de septiembre de 2017

ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE LA IMPLANTACIÓN DE LA REFORMA EDUCATIVA EN CANARIAS.


ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE LA IMPLANTACIÓN DE LA REFORMA EDUCATIVA EN CANARIAS.

(Trabajo realizado en la asignatura  “Análisis de la realidad educativa canaria” de 5º de Pedagogía en el curso escolar 1991-1992).

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     La Consejería de Educación Cultura y Deportes publicó en junio de 1990 el “Mapa Escolar de Canarias para la implantación de la Reforma educativa” en dos volúmenes. En estos  se nos ofrece gran cantidad de información sobre la situación actual en la red de centros de E.G.B y Secundaria así como una planificación para el curso 1997-1998, año en que se estima que estará terminada la implantación del nuevo Sistema Educativo que propugna la L.O.G.S.E.

      Las inquietudes propias de mi condición de enseñante y el convencimiento de que este tipo de documentos oficiales conviene abordarlos con cierto espíritu crítico (1) me han llevado a una aproximación al mismo.

(1)Suele ocurrir que si los aceptamos tal como se nos ofrecen podemos quedar encandilados por los objetivos que se proponen y lo impecable de su presentación, por lo que se nos puede dar con más facilidad “gato por liebre”.

 
     Esta lectura del Mapa ha propiciado la reflexión sobre algunos aspectos cuya clarificación me parece oportuna (2). De cualquier forma, pienso que la crítica por sí misma no es positiva, por lo que intentaré fundamentar toda mi reflexión en datos concretos a fin de dotarla de la rigurosidad que corresponde.

(2)No pretendo llevar a cabo un análisis exhaustivo del mismo porque no dispongo del tiempo ni de los medios necesarios para ello.

    

Dos son los aspectos que han llamado mi atención y que se plasmarían en las siguientes cuestiones:

     -¿Se apoya la planificación realizada en unos datos demográficos reales?

     -¿Responden los costes previstos de financiación a las necesidades reales?

 
I.

Resulta evidente que la reducción del número  de los nacimientos en los últimos años influirá en el potencial de demanda a medio y largo plazo dentro del Sistema educativo. Esta reducción implica que las cohortes que van a ir llegando paulatinamente a la escuela van a verse mermadas en comparación con las décadas anteriores.

Esta situación, común a todas las Comunidades Autónomas que conforman el Estado, ha sido relativamente más acentuada en Canarias, dado que se ha producido en un espacio de tiempo más corto. Existen diferencias, no obstante, entre islas, incluso dentro de ellas. Grosso modo puede decirse que en La Gomera, El Hierro y en menor medida La Palma, el fenómeno reviste especial intensidad (3). Gran Canaria y Tenerife experimentan un descenso en las cifras  de nacimientos algo menos intenso, mientras que en Lanzarote y Fuerteventura, si bien las tasas de natalidad se han reducido, en cifras absolutas los nacimientos se han mantenido en los últimos años.

(3) Fruto del fuerte envejecimiento por la sangría migratoria de las últimas décadas.

 

Si observamos el cuadro nº 1, resulta evidente que tanto a nivel provincial como para el conjunto del Archipiélago puede hablarse de una tendencia clara de descenso en el número de nacimientos. Y es precisamente aquí donde radicaría nuestra primera crítica al mapa escolar. Los especialistas que han elaborado todo lo relativo al aspecto demográfico no  han tenido en cuenta el fenómeno que estamos abordando. Así, no se contentan con pasar por alto esta tendencia decreciente, sino en base a no sabemos que “método estadístico de regresión múltiple, que permite obtener una ecuación” (página 20), llevan a cabo una previsión de nacimientos anual (1986-1997) para todos y cada uno de los municipios canarios, según la cual, en la inmensa mayoría de los mismos éstos no harán sino aumentar a lo largo del periodo.

Lo realmente grave no estribaría en un error de las previsiones para un periodo más o menos dilatado (1986-1997) sino en que los cuadros presentados a nivel municipal los datos se refieren a este periodo de doce años, por lo que si el Mapa se publicó en 1990, sus redactores tendrían ocasión de contrastar las cifras de nacimientos previstas para los años 1986, 1987, 1988, 1989 y posiblemente 1990, con las que realmente se produjeron. Sin embargo, a tenor de la información que se presenta, resulta evidente que no se llevó a cabo esta contrastación de los datos, que de algún modo, si hubiera habido interés en ello, habría permitido una corrección de las previsiones.

 

Cuadro nº 1. Evolución del número de nacimientos durante el periodo 1975-1991, por provincias.

Año
Las Palmas.
S/C de Tfe.
Canarias
1975
14.527
13.020
27.547
1976
-
13.092
-
1977
-
12.302
-
1978
-
11.769
-
1979
13.789
12.011
25.800
1980
13.387
11.622
25.009
1981
12.751
11.220
23.971
1982
12.345
9.846
22.191
1983
11.626
10.539
22.165
1984
11.066
9.470
20.536
1985
11.608
9.701
21.309
1986
10.987
9.019
20.006
1987
11.248
8.787
20.035
1988
11.297
9.092
20.389
1989
10.837
8.196
19.033
1990
10.385
8.794
19.189
1991
-
7.980
 

Fuente: C.E.D.O.C./ I.N.E.

 

He confeccionado unas tablas comparativas entre el número de nacimientos previstos en el Mapa Escolar y los reales para el periodo 1988-1991, obteniendo la diferencia entre ambos y el porcentaje que esta representa (ver apéndice). Los datos corresponden a las islas occidentales, pero pueden aplicarse con toda seguridad al conjunto del Archipiélago.

 En el cuadro resumen por islas para el periodo 1988-1991 que aparece a continuación, pueden apreciarse las notables diferencias entre el número de nacimientos previstos y los reales producidos en el citado cuatrienio, e inferirse a su vez, las repercusiones que éste tendrá en el plazo de unos años, cuando esos futuros alumnos se incorporen al Sistema Educativo (4)

(4)En el apéndice aparece un cuadro más completo donde se refleja este fenómeno por islas y años.

Cuadro nº 2. Diferencia entre el número de nacimientos previstos y reales durante el periodo 1988-1991. Islas Occidentales.

Isla
Nacimientos previstos.
Nacimientos reales.
Diferencia.
%
 
  Tenerife
 
  36.315
 
30.088
  
   -6.227
 
  -17
 
La Palma
  
   3.931
 
3.098
  
   -833
 
  -21
 
Gomera
 
818
 
633
   
    -185
 
  -23
 
   Hierro
 
378
 
243
 
-135
 
-36
 
  Provincia
 
41.442
 
34.062
 
-7.380
 
  -18

 

FUENTE: I.N.E./Mapa Escolar de Canarias para la implantación de la Reforma Educativa. Elaboración propia.

     
Parece evidente que esta diferencia negativa de casi el 20 por ciento para el conjunto de la provincia, tenderá a incrementarse hasta 1997, dado que el signo claro de descenso se contrapone el de las previsiones del Mapa Escolar, por lo que es probable que al final de este periodo, hacia 1997, la proporción de “nacimientos no ocurridos” y por lo tanto de “alumnos ficticios” superen el 35% de los nacimientos reales en dicho periodo.

 

     Resulta sorprendente que un intento de planificación educativa tan ambicioso como el que pretende la Consejería de Educación con la elaboración de este mapa escolar, presente tales errores de cálculo, especialmente por la trascendencia que supone en el seno de cualquier planificación  este tipo, es decir, la previsión del número de alumnos que accederán al Sistema  educativo a medio y largo plazo.

    

De lo anteriormente expuesto me aventuro a extraer dos posibles interpretaciones que explicarían de algún modo las incongruencias detectadas:

 

A)Escasa aptitud del equipo redactor en temas demográficos.

Por una parte, los errores detectados podrían explicarse por la incompetencia del especialista o especialistas que elaboraron los apartados relativos a aspectos demográficos. Esta es quizás, la menos probable de las dos, porque estoy convencido que la Dirección General de Ordenación Educativa pondría, o al menos debió poner especial cuidado en la selección del personal encargado de realizar el Mapa Escolar.

Sin embargo, existen indicios de que el personal al que nos referimos no debía tener muy claros algunos conceptos a la hora de la redacción del trabajo. En efecto, en el punto referente a la metodología empleada (pág. 19) se habla de “un estudio demográfico de cada núcleo de población basado en el Padrón Municipal de Habitantes de Canarias, editado en 1986 por el C.E.D.O.C”. No obstante, analizando el mapa, no aparece referencia alguna a datos demográficos referidos a núcleos o entidades de población, sino a municipios.
 

Da la impresión de que los citados especialistas desconocen el hecho de que en Canarias, a diferencia de otras Comunidades del estado, es totalmente erróneo asociar núcleo/municipio, porque en las Islas, estas unidades administrativas por lo general están constituidas por numerosas entidades que se distribuyen por todo el término municipal.

Quisiera aclarar por tanto, que los datos relativos a población absoluta, densidad y número de nacimientos aparecen referidos a municipios (5) pero nunca a “núcleos” o “entidades de población”. De cualquier forma, si se hubiera llevado a cabo un análisis demográfico por “núcleos” un verdadero especialista acudiría al Nomenclátor de entidades de población y nunca al Padrón Municipal de Habitantes.

(5) Y por la suma de estos a islas.

 

B)Estrategia deliberada para “hinchar” la financiación.

Por otro lado, las anomalías detectadas en cuanto al tratamiento que se da a la tendencia creciente del número de nacimientos, puede responder a una estrategia deliberada tendente a “hinchar” el volumen de alumnos encuadrados en los niveles obligatorios a fin de incrementar, en la medida de lo posible, los presupuestos destinados a atender en las mejores condiciones a ese alumnado.

Hay que tener en cuenta, como se señala en la página 19 del citado mapa, que con este documento de trabajo, además de disponer de una guía para la planificación futura y de conocer las necesidades en el curso 1997-98, en el que estaría terminada la implantación del nuevo Sistema educativo propugnado por la L.O.G.S.E., se pretende:
 

“que sirva de base para discutir con el Gobierno central el coste real de la Reforma en Canarias, la cual tiene que ser financiada desde Madrid”.

Por lo tanto y dado que si es precisamente el Gobierno central quien ha de aportar los fondos para financiar la implantación del nuevo Sistema Educativo, resulta evidente que cuanto mayor sea el volumen de las necesidades a cubrir, más posibilidades habrá de conseguir o al menos negociar, un caudal importante de recursos.

             Estoy de acuerdo en que el fin perseguido justificaría los medios empleados, y aunque con dinero exclusivamente no se consigue una enseñanza de calidad sobre todo si no se administra adecuadamente- sí es cierto que constituye una condición imprescindible para lograrla. En tal sentido, cualquier recurso extra que se destinase a la educación en Canarias resultaría sumamente beneficioso, teniendo en cuenta las graves deficiencias estructurales que se padecen.

    
De ser cierta esta apreciación, si se consiguen los recursos presupuestados como necesarios, teóricamente se garantizaría la implantación con éxito del nuevo sistema Educativo (6). Pero si no ocurre así, que en mi opinión será lo más probable, toda esta labor de planificación realizada sería estéril, porque ni siquiera se aprecia en la misma un calendario de prioridades en cuanto a construcciones y servicios- que permitieran ir cubriendo etapas en la medida en que las condiciones económicas lo hicieran posible.

(6)Al menos esto es lo que sostiene la Consejería de Educación.

 

II.

      Por lo que se refiere a la segunda de las cuestiones a abordar, habría que señalar que los datos globales sobre el coste de la implantación de la Reforma Educativa que se presenta en el cuadro nº 3, ascienden a unos cincuenta y seis mil millones de pesetas. A estos, habría que añadir los capítulos correspondientes al incremento que sufran los servicios de transporte y comedores escolares, además de los gastos originados por el perfeccionamiento del profesorado de cara a su adaptación al nuevo sistema educativo; en todo caso, el  coste global de implantación de la reforma va a superar los sesenta mil millones de pesetas.

 

Cuadro nº 3. Coste de la implantación de la Reforma Educativa en la Comunidad Autónoma de Canarias ( en miles de pesetas).

Construcciones.
33.487.034
Equipamientos.
6.467.120
Profesorado (*)
13.148.457
S.T.O.E.P (*)
1.015.955
Personal no docente (*)
1.108.789
C.E.P.s (*)
200.876
Equipos Interdisciplinares (*)
341.605
 
TOTAL
   
    55.769.836

 

Fuente: Mapa escolar de Canarias para la implantación de la Reforma Educativa. Elaboración propia.

(*)Valoración económica del incremento que se producirá en un solo curso.

 

      La magnitud de estas cantidades y el plan de construcciones casi “faraónico” que se pretende llevar a cabo y que en definitiva representa más de la mitad de las cantidades presupuestadas, me ha llevado a pensar si ante la situación de relativa recesión económica con el consiguiente ajuste presupuestario y a la vista de la evolución decreciente de la población escolar (7) no sería más conveniente la disminución de los gastos correspondientes a construcciones escolares y su trasvase a otros conceptos que quizás influyeran más directamente en la calidad de enseñanza a la que se aspira.

(7)Fenómeno no contemplado en el Mapa, como se señaló anteriormente.

      Estimo, sin temor a equivocarme, que en la actualidad las Islas cuentan con una red de centros que se adecua en gran medida a las necesidades existentes, además de que en muchos casos se encuentra infrautilizada, por lo que una política de reconversión de centros que posiblemente será lo que se lleve a cabo en última instancia quizás sería más razonable.

      Hay que tener en cuenta que salvo en sectores muy concretos, en lo referente a la enseñanza pública (niveles de E.G.B. y Preescolar) el descenso de los nacimientos ha conseguido en poco tiempo lo que no lograron determinadas políticas educativas, es decir, la reducción del número de alumnos por aula. Así, en 1987, según el Mapa Escolar de Canarias, la ratio para el conjunto de la Comunidad estaba muy por debajo de los 30 alumnos, cifra que con toda seguridad habrá experimentado una sensible disminución en los últimos años.

 

III.

      Como ejemplo de lo “desmedidas”  que pueden resultar algunas  de las propuestas del Mapa Escolar, he seleccionado una zona concreta de la isla de Tenerife, con el convencimiento de que las conclusiones obtenidas de su análisis puedan extrapolarse en mayor o menor grado al resto de las zonas de escolarización delimitadas en el Mapa.

 

Características generales.

-Zona alta del municipio de La Orotava.

-Diez entidades de población con predominio del poblamiento disperso.

-Alrededor de 7.000 habitantes en 1981 (Censo de Población) y unos 7.700 según previsiones del censo de 1991.

-Seis centros de Preescolar y E.G.B.

-Matrícula:

Curso escolar 1986-87
1.763 alumnos
Curso escolar 1989-90
1.687 alumnos
Curso escolar 1992-93 (*)
1.514 alumnos

(*)Según previsiones de los centros para el próximo curso.

 -Ratio por centros y cursos escolares.

 

CENTROS
1985-86
1989-90
1992-93
     Manuel de Falla.
25
25
20
Aguamansa.
23
12
16
Benijos.
23
22
19
Camino de Chasna.
19
17
15
La Florida.
21
20
20
Pinoleris
28
15
15
 
 
 
 

 

-Capacidad de los centros (según el Mapa Escolar de canarias y grado de ocupación durante el curso 1992-93).

 

CENTRO
CAPACIDAD
(alumnos)
OCUPACIÓN
(alumnos)
%
Manuel de Falla.
860
460
53,5
La Florida.
702
425
60,5
Aguamansa.
356
193
54,2
Camino de Chasna.
320
160
50,0
Pinoleris
54
31
57,4
Benijos
356
245
68,8
ZONA
2.648
1.514
57,2

 

Previsión de inversiones para la implantación de la Reforma.

-Construcciones y adaptaciones, incluyendo equipamiento para E. Infantil y  Primaria (46.000.000 pesetas).

-Construcción de dos centros de Secundaria (34 aulas y 4 talleres) incluyendo equipamiento (666.219.000 pesetas).

-Incremento en profesorado y personal no docente para E. Infantil y Primaria (44.299.000 pesetas, sólo en un año),

-Incremento en profesorado y personal no docente para E. Secundaria (205.899.000 pesetas, sólo en un año).

-Total construcciones y equipamientos  712.519.000 pesetas.

-Total incremento en profesorado y personal no docente (en un año) 250.198.000 pesetas.

 

Conclusiones

    

     Los indicadores más significativos de la zona serían los siguientes:

     -Escaso volumen demográfico.

     -Reducción paulatina del número de alumnos en los últimos cursos.

     -Nivel de desocupación de los centros superior al cuarenta por ciento.

     -Red de centros relativamente reciente ( media de 13 años de antigüedad).

     -Red de comedores escolares que cubren la demanda existente por lo que el transporte escolar actualmente solo sirve a un reducido número de alumnos (apenas un 3,9% de la zona).

A tenor de los datos expuestos y contrastando los citados indicadores con las inversiones previstas en construcción y equipamiento (666.219.000 pesetas) sin que se proponga la reconversión de alguno de los centros existentes para Secundaria, nos lleva a pensar que la planificación para la zona resulta poco realista, especialmente porque al ubicar a los alumnos de doce y más años en los centros de nueva construcción (situados en ambos casos a menos de dos kilómetros de alguno de los existentes) se intensificaría el problema del transporte escolar para los alumnos procedentes de los barrios más alejados, al tiempo que se acentuaría la infrautilización de los centros preexistentes.

 Estimamos que con la ratio actual y la tendencia de la natalidad, la ampliación de la escolarización hasta los tres años no compensaría en modo alguno el volumen de alumnos de 12 a 14 años que abandonaría los centros actuales.

 No obstante hay que tener en cuenta que la planificación para la zona se ha hecho en base a unas previsiones bastante “optimistas” para el número de alumnos, que serían para el año 1997 de:

1.244 de Infantil y Primaria.

1.008 de Secundaria.

Sin embargo para el próximo curso escolar las previsiones son de 1.514 (de 4 a 15 ó 16 años, ya que pocos son los que acaban la E.G.B. con 8 cursos de escolaridad, por lo que utilizan frecuentemente la prórroga de escolarización) y unos 150 que actualmente cursan F.P y Bachillerato en centros ubicados fuera de la zona. Quiere esto decir que de aquí a cinco años se estima un incremento de casi el 40%, cifra que en ningún modo se explicaría por la incorporación al sistema del tramo de tres años de edad.

©José Solórzano Sánchez.

 

APÉNDICE

Diferencia entre el número de nacimientos registrados y previstos en el Mapa Escolar, por islas y provincia (1988-1991)

 

ISLA
AÑOS
PREVISTOS
REALES
DIFERENCIA
%
 
1988
8.817
7.950
-867
-10
TENERIFE
1989
9.002
7.250
-1.752
-19
 
1990
9.176
7.903
-1.273
-14
 
1991
9.299
6.985
-2.314
-25
 
1997
9.641
-
-
-
 
 
 
 
 
 
LA PALMA
1988
942
886
-56
-6
 
1989
987
736
-251
-25
 
1990
997
691
-306
-31
 
1991
1.005
785
-220
-22
 
1997
1.001
-
-
 
 
 
 
 
 
 
GOMERA
1988
199
187
-12
-6
 
1989
202
140
-62
-31
 
1990
208
144
-64
-31
 
1991
209
162
-47
-23
 
1997
239
-
-
-
 
 
 
 
 
 
HIERRO
1988
99
69
-30
-30
 
1989
90
70
-20
-22
 
1990
94
56
-38
-41
 
1991
96
48
-47
-50
 
1997
116
-
-
-
 
 
 
 
 
 
PROVINCIA
1988
10.057
9.092
-965
-10
 
1989
10.281
8.196
-2.085
-20
 
1990
10.475
8.794
-1681
-16
 
1991
10.629
7.980
-2.649
-25
 
1997
10.997
-
-
-

Fuente: I.N.E./Mapa Escolar de Canarias para la implantación de la Reforma Educativa. Elaboración propia.

 

 

domingo, 2 de julio de 2017

Cortinas en las calles de la Villa Ducal de Pastrana (Guadalajara)

 
 
 
En mi reciente viaje a la comarca de La Alcarria (Guadalajara) tuve ocasión de comprobar, en distintas localidades, la pervivencia de una costumbre que no me es ajena, porque  la recuerdo de los años de mi infancia.
 
Es una tradición eminentemente castellano-manchega, aunque se puede encontrar también por otras regiones como Extremadura, Andalucía, y en  algunas comarcas de la Comunidad Valenciana  y Murcia. Consiste en la utilización de cortinas en las puertas de acceso a las viviendas y también en los patios, aunque en este caso, resulta más difícil verlas, por encontrarse en el interior de las mismas.
 
Estas telas cumplen multitud de funciones, pero fundamentalmente, permitir que las puertas de las casas puedan estar abiertas y éstas se ventilen sin que entren insectos; la posibilidad de un acceso cómodo a la misma y el mantenimiento de la intimidad familiar sin que el interior de la vivienda quede a la vista de los curiosos.
 
Hasta un pasado no muy lejano, su utilización casi generalizada permitió el mantenimiento de una rica artesanía de telares en numerosas localidades, aunque en la actualidad predominan las confeccionadas con fibras industriales y decoración uniforme. Estas telas, al estilo tradicional, imprimían una nota de color al contundente manto de cal que cubría las fachadas.
 
Pude observarlas desde el primer momento de mi visita, aunque no les presté excesiva atención porque no eran muy frecuentes  (Brihuega, Cifuentes, Gárgoles de Arriba, Gárgoles de Abajo, Trillo, Viana de Mondéjar, La Puerta, Chillarón del Rey, Durón y Budia). Solamente cuando comencé a callejear por Sacedón empecé a fijarme con atención en las mismas y realicé algunas fotografías.  Simultáneamente, observé que muchas viviendas contaban con una tabla en la parte inferior de la puerta de acceso, a modo de defensa. Tampoco era algo desconocido para mí, pero me causó cierta sorpresa verlas colocadas de modo fijo en los inicios del verano. Sabía que  suelen utilizarse cuando se avecinan fuertes lluvias en prevención de que puedan anegarse las plantas bajas de las casas, pero no era el momento, y además algunas estaban fijas incluso con candados.
 
Mi curiosidad me llevó a preguntar y me comentaron que los propietarios de estas viviendas no residían habitualmente en el pueblo, sino en Madrid u otras ciudades y solo acudían a las mismas en vacaciones o algunos fines de semana, por lo que dejaban de manera fija y como protección las citadas tablas.
  

 
 
Con posterioridad, ya en la Villa Ducal de Pastrana, callejeando por el antiguo barrio morisco del Albaicín, pude comprobar con sorpresa, como la inmensa mayoría de las viviendas contaban con cortinas en sus puertas y comencé a fotografiarlas sin una idea clara. La realidad es que salvo en las vías principales, Pastrana está sembrada de puertas cubiertas con cortinas. No hay calle, plazoleta o rincón donde no se las encuentre, aportando  a estos lugares una nota de color y  originalidad. Pasé bastante tiempo fotografiándolas, en distintos momentos del día, sin que un sol aplastante,  las empinadas callejas o las escaleras, fueran un obstáculo insalvable.
 
Lo que me llamaba la atención era que prácticamente en la totalidad de las viviendas cuyas puertas fotografié, estas se encontraban cerradas y con la cortina echada, a pesar de que en muchas de ellas se escuchaba gente en su interior. Además, me resultó curioso el hecho de que  muchas de las casas parecían llevar meses cerradas.
 
Pero lo que realmente me causó estupor era la frecuencia de las puertas donde aparecían dos elementos claramente contradictorios, al menos, teniendo en cuenta la información previa con que contaba. Efectivamente, no era extraño encontrar puertas con la mencionada tabla protectora y al mismo tiempo la cortina. Era algo tan contradictorio que no lograba entender, porque si como parecía, en esa vivienda no residía nadie desde hacía tiempo, como lo atestiguaba la presencia de la tabla encajada, ¿qué sentido tenía la cortina?... o a la inversa. Me costaba pensar que todos esos propietarios habían regresado a su lugar de residencia habitual, quizás meses atrás, y habían cometido el descuido de dejar la cortina instalada, expuesta a las inclemencias del tiempo o bien a su retirada por cualquier viandante.   
 

 
Como siempre, mi curiosidad me llevó a preguntar para aclarar este “conflicto cognitivo” y tuve la fortuna de hacerlo a alguien que conoce mucho y bien de Pastrana y su historia. Me comentó que efectivamente el uso de las cortinas en las puertas de las viviendas responde  a la ya citada tradición castellano-manchega, pero que a partir de la declaración de la Villa como Conjunto Histórico Artístico en 1966, y como consecuencia de toda la normativa desarrollada posteriormente para conservar este patrimonio, empezó a tener una nueva función, que es la que predomina en la actualidad.
 
En toda esta normativa proteccionista, se incluía la obligatoriedad del uso de puertas de madera en las viviendas, y dado que una buena parte de los propietarios de las mismas residen en otras localidades, las posibilidades de un mantenimiento adecuado son escasas, así que la cortina se convierte en un elemento fundamental para conservar en buen estado las puertas, protegiéndolas de la acción del sol y de la lluvia. Siempre será más económico sustituir una cortina que reparar o cambiar una puerta. Con esto, quedaba también aclarada la contradicción de la coexistencia del binomio cortina/tabla, ya señalado.
 
Resulta por tanto, que el mantenimiento de una costumbre tradicional, que podría haber desaparecido de la villa después de intenso proceso migratorio de los años cincuenta y sesenta del siglo pasado, viene condicionado por una medida de carácter proteccionista, sin que haya mediado una intención previa en la misma.
 
Por lo que respecta a la tipología de este elemento, aunque se mantiene en algunos casos el modelo tradicional, de hilo y colores vivos, se observa una gran variedad de materiales y motivos decorativos.
 
 

 
 
         También podemos encontrar las que imitan el modelo tradicional, aunque fabricadas con fibras industriales.
 

 
  
         No son pocas las que aparecen con motivos típicamente manchegos o cervantinos.
 

 
         O cualquier otro motivo de tipo general que podría ser utilizado en infinidad de lugares (flor de lis, estampados, cacerías, etc).
 

 
         Aunque posiblemente el más utilizado sea el de las franjas de colores, bien sean verticales u horizontales.

 
         Por último, esta variedad de motivos se completa con el tipo más sencillo, que es el de colores lisos.
 
© José Solórzano Sánchez