sábado, 1 de octubre de 2016

Güímar: auge y ocaso (1737-2015) (3)


2.El sur de Tenerife en el siglo XIX.

        A comienzos del siglo XIX (1) la vertiente meridional de Tenerife acogía a unos quince mil habitantes en poco más de la mitad de la superficie insular (2). Se trataba, por tanto, de un espacio semivacío donde la población se asentaba en pequeños pagos situados, por lo general, en la zona de medianías. Allí se llevaba a cabo una agricultura de secano junto a labores de pastoreo.

Tenerife en 1802

 
SUPERFIC.Km2
POBLACIÓN
DENSIDAD
Hab./km2
TENERIFE
2.034
68.952
34
SUR
1.054
15.455
   14,7
GÚÍMAR
  103
 2.691
   26,1
VALLE DE GÜÍMAR
  186
 4.983
    27,7
RESTO SUR
  868
10.472
 12

Estadística de las Islas Canarias 1793-1806. Elaboración propia.

 

(1)Francisco Escolar y Serrano. Estadística de las Islas Canarias, 1793-1806.

(2)Apenas el 22% de la población de la isla en el 52 % de su superficie.

La densidad de población era muy baja, apenas 14,7 hab./km2 frente a los 55 hab./km2 del resto de la isla. Sin embargo, en todo este espacio seguía individualizándose el Valle de Güímar (3), con dos características diferenciales; de un lado,  por un poblamiento más denso (26,7 hab./km2), de otro,  porque la mayor parte de las entidades, salvo en el sector de Agache (4), se ubicaba por debajo de los 400 m. de altitud.

        Los modernos municipios, tal como los conocemos actualmente, no se constituyeron hasta unos años después, en 1812, pero las distintas jurisdicciones del momento, no variaban sensiblemente de éstos.

(3)Cuando hablamos de “Valle de Güímar” nos referimos a los tres municipios que se encuentran en el mismo, Güímar, Arafo y Candelaria, aunque hay que tener en cuenta que tanto el primero como el último  desbordan los límites estrictos del Valle, enmarcados por las laderas de Güímar y Chafa;  no se pueden desglosar por sectores porque la información que se ofrece son totales municipales.

(4)Agache constituye el sector meridional del municipio de Güímar, entre la ladera homónima y el barranco de Herques, que constituye el límite con el municipio de Fasnia.

  

Población de los términos del sur de Tenerife en 1802.

TÉRMINO
 
HABITANTES
Güímar
2.691
Granadilla
2.200
Candelaria
1.568
Guía
1.380
Fasnia
1.216
Arico
1.180
Arona
1.071
Adeje
1.048
San Miguel
1.001
Santiago
 802
Arafo
         724
Vilaflor
         574

Estadística de las Islas Canarias 1793-1806.

 

        Según la Estadística de las Islas Canarias, de F. Escolar  y Serrano, hacia 1802,  Güímar (2.691 habitantes)  era la jurisdicción más poblada en la vertiente  meridional de la isla; el resto apenas alcanzaba los 1.500 habitantes, salvo Granadilla, con 2.200.

        Esta mayor densidad de población señalada anteriormente para Güímar y su comarca, se explicaría, en buena medida y como ya se ha señalado, por unas mejores condiciones físicas para la actividad agrícola, y especialmente por una mayor abundancia de recursos hídricos (Aguas del Río y Badajoz).

        Según la Estadística de Escolar y Serrano, el valor del producto agrícola de Güímar se estimaba en 1.198.000 reales. La principal producción era la de vinos blancos, que representaba el 60% de la riqueza agrícola; también revestían cierta importancia los higos (17%) y los cereales.

        Las diferencias con el resto de los términos del Sur eran abrumadoras: excepto Fasnia (5), ningún otro alcanzaba los trescientos mil reales en el valor de su producto agrícola, es decir, ni la cuarta parte del correspondiente a Güímar.

        Atendiendo a los datos anteriores, es indiscutible la  importancia de este término desde el punto de vista demográfico y agrícola. Pero además, Güímar contaba por esas fechas con unos 760 telares (6) en los que las mujeres fabricaban todo tipo de productos como lienzos, colchas, mantas, etc. tanto para el consumo local como para la exportación al resto de las islas o a América. Si a esto añadimos la producción de sombreros, aguardiente, cal y tejas, resulta que el valor de la producción artesanal  más que triplicaba al correspondiente a la agricultura (7).

(5)539.000 reales.

(6)El resto de los términos del Sur contaban en su conjunto con menos de 600 telares, de los que casi la mitad correspondían a Candelaria.

A lo largo del siglo XIX la isla de Tenerife duplica sus efectivos poblacionales (8) mientras que la vertiente meridional crece a un ritmo ligeramente inferior a la media insular. Sin embargo, el comportamiento no es homogéneo, únicamente Güímar,  los dos menos poblados (Arafo y Vilaflor) y Arico,  crecen por encima de la media (9).

Hay que tener en cuenta que este crecimiento demográfico fue discontinuo a lo largo del periodo y que casi todos los municipios sufrieron en mayor o  menor medida el impacto de la crisis de la cochinilla; este fenómeno originó en unos casos una reducción de las cifras de población y en otros, un freno en el ritmo de crecimiento durante  las últimas décadas de la centuria.

Con todo, Güímar se individualiza tanto por ser el que experimenta un mayor incremento de su población en cifras absolutas (tras Arico) como por una evolución más uniforme de su crecimiento y mucho menos afectada por la citada crisis, posiblemente por contar con una agricultura más diversificada y disponer de un regadío de cierta entidad.

(7)Alrededor de 3.800.000 reales.

(8) La isla pasa de 68.952 habitantes en 1802 a 138.008 en 1900.

(9)Arico es el municipio que presenta un crecimiento más elevado a lo largo del periodo, duplicando sus efectivos. Se trata del término más extenso del Sur y el que presentaba una menor densidad en 1802, apenas 6,5 hab./km2.

Todo ello se traduce en un aumento de las diferencias en la cifra total de habitantes entre Güímar y el resto de los municipios más poblados del Sur. Así en 1802, Güímar tenía un 22% más de habitantes que el siguiente municipio más poblado, Granadilla. En 1900, la diferencias se incrementa sensiblemente: un 37% más que Arico y un 51% más que Granadilla.

Güímar ha sido tradicionalmente uno de los municipios de la vertiente meridional de la isla con un mayor porcentaje de su población  concentrada en su cabecera (10). Si consideramos que las cifras de población son las más elevadas, no es de extrañar, por tanto, que esta entidad haya sido la más poblada hasta fechas relativamente recientes.

Hemos accedido al Nomenclátor de población de 1865 que nos ofrece una imagen de la situación a mediados de la centuria. Solo aporta información del número de habitantes  del total municipal, pero también del número de viviendas y  sus tipos para  cada una de las entidades municipales. Por el número de viviendas (tanto edificaciones, como chozas y cuevas) podemos deducir la importancia de  las distintas localidades en esas fechas.

La primera característica que se desprende de su  análisis es que en la vertiente meridional de la isla predominaba un poblamiento  diseminado en multitud de pequeños pagos con diferentes categorías administrativas: villas (11), lugares, aldeas,  arrabales, incluso simples casas de labranza (12).

(10)A excepción de Arafo, con el término municipal más reducido de todo el Sur y menor número de entidades de población.

(11)Solo aparecen dos entidades con la categoría administrativa de villa: Adeje y Santiago.

(12)Para entender la extrema diseminación del poblamiento tenemos el ejemplo de Granadilla con 3.258 habitantes repartidos en 93 entidades : 2 lugares,  7 aldeas, 49 caseríos y 35 casas de labranza. También Arona con 2.050 habitantes repartidos en 50 entidades: 1 lugar, 7 aldeas, 38 caseríos y 4 casas de labranza.

El lugar de Güímar aparece como la entidad con mayor número de edificios (345) además de 59 cuevas habitadas. Si a ello añadimos otras entidades inmediatas (Güímar de Arriba, Guaza y La Hoya) con la categoría de arrabales (13) hacen un total de 562 edificios y 68 cuevas habitadas, es decir más del doble de cualquier otra entidad del Sur, lo que refleja la importancia de esta localidad cuya base era la riqueza agrícola. Convendría señalar, que en las últimas décadas del siglo XIX Güímar se convirtió en una de las localidades pioneras de la isla en lo relativo a la actividad turística; en efecto,  los atractivos paisajísticos y climáticos  favorecieron la apertura de algunos hoteles impulsados por el turismo británico y alemán, aunque la experiencia no fructificó y  esta actividad de trasladó con posterioridad al norte de la isla (14).

(13)Con esta denominación, curiosamente solo aparecen estas tres entidades del municipio de Güímar. Arrabal es sinónimo de barrio, de entidad muy próxima a otra de mayor tamaño de la que en cierto modo depende. 

(14)Hotel del Buen Retiro (1889), la Casa de la Raya y el Sanatorio alemán.

Entidades con mayor número de viviendas en los distintos municipios del sur de Tenerife (1865)

ENTIDAD
 
EDIFICIOS
CUEVAS
Güímar (y arrabales)
562
68
Arafo
290
 
Guía
250
 
El Escobonal
217
54
Chío
197
 
Arico el Nuevo
190
 
Candelaria
174
 
Adeje
168
 
Granadilla
155
 
Vilaflor
153
 

 

©José Solórzano Sánchez.

Güímar: auge y ocaso (1737-2015) (2)


1.El sur de Tenerife en las primeras décadas del siglo XVIII.  

        En 1737 se publican en Madrid las Constituciones Sinodales del obispo de Canarias Pedro M. Dávila y Cárdenas (1). Aunque su temática es fundamentalmente de carácter religioso, incluye también una “Breve noticia de los Beneficios, Curatos, Conventos, Hermitas y Vecindades” de las distintas islas (2).

        Esta relación contiene  información muy interesante en una época en la que no abundan los recuentos de población y nos  da una idea aproximada de cuál era la situación en nuestro ámbito de estudio durante las primeras décadas del siglo XVIII.

        Presenta la característica de que detalla el número de feligreses de las distintas parroquias y los pagos a los que servían. Esta información es muy útil porque al ofrecer cifras de población  por entidades nos permite agruparlas en lo que serían los futuros municipios y así poder realizar  cualquier tipo de comparación(3).       

(1)DÁVILA Y CÁRDENAS, Pedro M.  Constituciones y nuevas addiciones synodales del Opispado de las Canarias. Madrid, 1737.

(2) Pág. 490.                                                                                               

(3) Como curiosidad, habría que señalar que la parroquia de Vilaflor englobaba además  a todos los pagos de lo que serían posteriormente los municipios de Arona y San Miguel, y al de Chiñama, que se integraría más adelante en la jurisdicción de Granadilla. La de Valle de Santiago incluye a todos los caseríos que posteriormente conformarían Guía de Isora;  la de Arico a los pagos de Fasnia y la de Candelaria a Arafo. 

Hay que tener en cuenta también, que salvo en el caso de Santa Cruz, en el resto de las parroquias de la isla se utiliza el término “vecino”(4) para el cómputo de feligreses de las distintas parroquias .Se suele usar como equivalencia  cuatro o cinco habitantes por vecino con todas las reservas que conlleva este tipo de correspondencias (5).

 Habían transcurrido más de dos centurias desde la finalización de la conquista de la isla y se observa como el Sur representa un papel casi marginal en el conjunto de la isla desde el punto de vista demográfico y paralelamente,  económico (6).

4) En el Antiguo Régimen se utilizaba en España esta unidad para los recuentos de población de toda índole; venía a coincidir aproximadamente con el concepto de familia, es decir, cónyuges, hijos, parientes y sirvientes que residiesen en el hogar.

(5) Hemos elegido el coeficiente multiplicador intermedio, es decir 4,5 personas por vecino.

(6) Apenas un 15% de la población total en más de la mitad de la superficie.

 

Tenerife en 1737

 
SUPERFIC.Km2
POBLACIÓN
DENSIDAD
Hab./km2
TENERIFE
2.034
60.086
29,5
SUR
1.054
  8.860
 8,4
GÜÍMAR
  103
 1.755
17,0
VALLE DE GÜÍMAR
  186
 2.988
16,0
RESTO SUR
  868
 5.872
 6,7

Constituciones Sinodales del obispo Pedro Dávila y Cárdenas. Elaboración propia.

 

La densidad de población era muy reducida en comparación a la media insular. No obstante, es evidente que el sector del Valle de Güímar, escapa de alguna manera a estas características generales, la densidad duplica con creces a la media del resto de las comarcas del Sur y en éste se concentra más de un tercio de todos los efectivos poblacionales de la vertiente meridional. Un poblamiento más antiguo y mejores condiciones para la actividad agrícola podrían explicar estas diferencias.

Güímar se individualiza, además, como el sector más poblado, con bastante diferencia del resto de las jurisdicciones, muestra, seguramente,  de un mayor desarrollo agrícola.

Hemos elaborado el siguiente cuadro, agrupando los distintos pagos en lo que serían los actuales municipios, para tener una visión general y más completa de los diferentes fenómenos que estamos señalando.

 

Población de los términos del Sur en 1737.

TÉRMINO
VECINOS
HABITANTES
Güímar
390
1.755
Granadilla
283
1.273
Candelaria
186
837
Vilaflor
177
797
Adeje
141
635
Arico
133
598
Arona
132
594
Santiago
128
576
Guía
120
540
Fasnia
98
441
San Miguel
93
418
Arafo
88
396

Constituciones Sinodales del obispo Pedro Dávila y Cárdenas. Elaboración propia.

 

La importancia demográfica de Güímar en relación a otros términos del Sur es aún mayor si consideramos estrictamente las entidades de población. Se trataba de un poblamiento disperso en pequeños caseríos,  y lo que en las Constitución Sinodales se denomina “el pueblo”, ni siquiera es siempre el que posee un mayor número de vecinos (7).

(7)En la parroquia de Arico, el “pueblo” o Lomo de Arico, cuenta con 17 vecinos, mientras  que el Río tiene 30, Fasnia  26 y la Zarza  46. El pueblo de Vilaflor cuenta con 83 vecinos, los mismos que San Miguel. En Santiago residen 14 vecinos, frente a 33 en Tamaimo, 29 en Tejina, 17 en Chirche, 30 en Guía, 24 en Chío y 16 en Arguayo.

En 1737 el pueblo de Güímar acogía 350 vecinos (unos  1.575 habitantes), erigiéndose con gran diferencia  en la entidad más poblada de toda la vertiente sur de la isla. Sus pobladores triplicaban con creces a los del siguiente caserío, Granadilla, y casi cuadruplicaban a los de Candelaria, Arafo, Adeje, etc. 

 

Las entidades más pobladas del Sur en 1737.

ENTIDAD
VECINOS.
Güímar
350
Granadilla
109
Candelaria
89
Arafo
88
Adeje
87
Vilaflor
83
San Miguel
83
Arona
75
Valle de San Lorenzo
50
La Zarza
46

Constituciones Sinodales del obispo Pedro Dávila y Cárdenas. Elaboración propia.

 

Para concluir con este capítulo dedicado al siglo XVIII, la observación del cuadro anterior corrobora la afirmación de un poblamiento más denso y concentrado en el Valle de Güímar: de las cuatro entidades más pobladas de todo el Sur, tres se sitúan en la zona.

©José Solórzano Sánchez.

Güímar: auge y ocaso (1737-2015).


Índice.

Introducción.

1.El sur de Tenerife en las primeras décadas del siglo XVIII.

2.El sur de Tenerife en el siglo XIX.

3.El sur de Tenerife en la primera mitad del siglo XX (1900-1950).

4.El sur de Tenerife en la  segunda mitad del siglo XX (1950-2001).

5.El sur de Tenerife en el siglo XXI (2001-2015).    

6.Güímar y el Valle.     

Conclusiones.

Bibliografía.

 

Introducción.

      Este artículo pretende analizar la evolución del papel que han representado el municipio y la localidad de Güímar en la vertiente meridional de la isla de Tenerife.

        El espacio temporal que abarca es el comprendido entre el primer tercio del siglo XVIII (1)  y el año 2015 (2). Aunque el objetivo prioritario sea el municipio de Güímar y su cabecera municipal, van a abordarse siempre integrados en contextos más amplios, como la comarca del Valle de Güímar, la vertiente meridional de Tenerife, y en última instancia, el conjunto de la isla.

        La hipótesis general que subyace a todo el estudio sería confirmar, con la información de que disponemos  (fundamentalmente de tipo demográfico), si es real la opinión generalizada de que el municipio de Güímar ha perdido buena parte de la importancia que en el pasado tuvo en el sur de la isla (3). En efecto, se considera habitualmente que este municipio, casi desde los momentos de la conquista, fue el más importante, en todos los órdenes, de la vertiente meridional de Tenerife, refiriéndose muchas veces a la localidad de Güímar como “la capital del Sur”. Al mismo tiempo, existe la idea de que esta situación corresponde a un pasado no muy lejano, pero que en la actualidad este liderazgo o primacía ha desaparecido en beneficio de otros términos de la zona S-SW.

(1)En las Constituciones Sinodales del obispo de Canarias Pedro M. Dávila y Cárdenas, publicadas en Madrid en 1737 aparece información de cierta relevancia para el objetivo de nuestro estudio.

(2)El Nomenclátor de 2015 es el último del que disponemos que nos ofrezca información detallada sobre la población de las entidades y los municipios.

(3)Precisamente la idea de elaborar este trabajo surgió de una conversación  sobre el tema con un güimarero.

En síntesis, podríamos hablar de una percepción generalizada de que el municipio conoció una etapa histórica bastante amplia de “auge”, mientras que en las últimas décadas podría hablarse ya de “ocaso”.

        Corresponde a este trabajo, por tanto, el propósito de confirmar con datos objetivos  si lo anteriormente expuesto es, como hemos señalado, una mera percepción o una realidad. Para ello, hemos utilizado fundamentalmente la información que nos proporcionan los nomenclátores de población de 1865, 1900, 1950, 2001 y 2015 (4). Al mismo tiempo han sido de gran utilidad una serie de trabajos realizados con anterioridad , que en cierto modo avalan nuestro conocimiento del ámbito de estudio (5).

(4)También han sido de gran utilidad dos publicaciones correspondientes a los siglos XVIII y XIX. Una ya señalada, las Constituciones Sinodales de Dávila y Cárdenas; la otra, la Estadística de las Islas Canarias, 1793-1806, de Francisco Escolar y Serrano.

(5)Aparecen reflejados en la bibliografía.

 ©José Solórzano Sánchez