viernes, 20 de diciembre de 2019

HISTORIAS DE LA FAMILIA NIVARIA-ACHINECH. 1.INTRODUCCIÓN.






El eje  argumental de esta “historia de familia”, organizado en capítulos correspondientes a los distintos municipios  (o a pequeños grupos de éstos) de la isla de Tenerife, es la personificación de todos y cada uno de ellos. Esta personificación o prosopopeya, como  escribiría el erudito, es en realidad relativa. En efecto, los diferentes protagonistas  aparecen unas veces como personas y  otras como entidades locales. Esta concepción versátil de los mismos facilita el tratamiento de todos los  aspectos de sus “historias y vivencias”.

Convendría, ante todo, desvelar el esquema organizativo de los distintos capítulos, que no son elementos ajenos entre sí, por el contrario, existe una línea argumental que los interrelaciona. No podría ser de otro modo, porque si pretendemos contar las vicisitudes de una gran familia, a pesar de que cada uno de sus miembros tenga su trayectoria  particular, perdón,  debería decir “personal”, no podemos obviar las estrechas relaciones con el resto de su parentela.

En casi todos los capítulos serán obligadas y constantes las alusiones a otros parientes/municipios, porque pretendemos narrar la historia de los miembros de una  familia que viven desde hace siglos en estrecha vecindad.

Desde el primer momento  estuve convencido de que la mejor manera de abordar esta “aventura” era considerarlos como familia, en la medida de lo posible, y establecer una cierta lógica de “edad” en los personajes, sustentada por criterios históricos. En efecto, no podemos olvidar que durante algunos siglos La Laguna fue el único “municipio”  de la isla, sede del Cabildo que regía los destinos de la misma. A partir de mediados del siglo XVII, con la segregación de la Villa de La Orotava, comienzan a constituirse nuevas entidades locales, hasta la organización municipal de 1812-13, en la que se establecen los diferentes municipios de Tenerife y del conjunto del país.

En La Laguna se encuentra también la parroquia matriz de Nuestra Señora de La Concepción (1496-97), origen de todas las de la isla. Hablar de parroquias tiene sentido en nuestro relato a la hora de establecer “edades” y relaciones entre personajes. De esta parroquia matriz y a lo largo de cinco siglos se han ido segregando otras muchas por todo el territorio insular. Por tanto, se tendrá en cuenta, siempre que sea posible, la combinación entre la antigüedad de la parroquia correspondiente y la de la localidad, para fijar  “edades” y otras características de los  personajes.

Como ejemplo de lo anteriormente expuesto, relativo a la caracterización de los protagonistas del relato, resulta evidente que la matriarca será La Laguna, su hija mayor La Orotava, primera en segregarse del Cabildo de la isla, como hemos ya señalado, y su hija menor Santa Cruz. Pero hay también otros hijos, sobrinos y sobrinas, hijos adoptivos y   demás parentela que configuran el conjunto de la familia Nivaria-Achinech.

Por otro lado, conviene señalar que en absoluto se trata de un trabajo de investigación histórica con pretensiones de “erudición”. No obstante,  es evidente que disponer de ciertos conocimientos sobre el devenir histórico de la isla y del Archipiélago en su conjunto, permitirán al lector comprender con más facilidad mucho de lo que se cuenta en el relato.

Además y en consonancia con “la esencia” del relato, en todo el texto subyace un toque de humor e ironía que permite una mayor cercanía a las vicisitudes que acontecen a los personajes.

Por lo que se refiere al título elegido, que podría resultar poco original, según se mire, considero que resume con bastante precisión el contenido del relato. Posiblemente, a lo largo de su lectura sea más fácil entender este planteamiento, por eso nos reservamos el derecho a  no dar más detalles, para que sea el propio lector quien capítulo tras capítulo pueda comprobar la oportunidad o no del mismo.

Para facilitar la lectura, al final de cada capítulo se incluirá un sencillo cuadro genealógico, con los personajes que se vayan incorporando a medida que se desarrolla el relato. Obviamente, no procede presentarlo completo desde el inicio, porque desvelaríamos parte de la trama del mismo.

Para concluir, solo señalar que aparte de los hechos históricos o ubicaciones geográficas, que son de dominio público,  los personajes y sus historias son producto de la  imaginación del autor y cualquier parecido con la realidad es una pura coincidencia.

José Solórzano Sánchez ©


1 comentario:

  1. Entendidas las aclaraciones. A mí el título me atrae. Pocas cosas despiertan más mi curiosidad literaria que poder husmear por las bambalinas de esas familias, intuyo de abolengo, para comprobar ya veremos qué...¡Curiosidad!
    Balbi

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